Descripción

A La Señora las rosas rojas le gustan como tienen que estar: rojas, frescas y bien acompañadas. Sin esconderlas entre veinte flores distintas ni convertir el ramo en algo que no es. Si has venido buscando rosas rojas, las rosas tienen que ser las protagonistas. Por eso este ramo se confecciona siempre con rosas rojas. No se sustituyen por rosas de otro color ni por otra flor.

  • 6 rosas – 30,00 €
  • 9 rosas – 45,00 €
  • 12 rosas – 55,00 €
  • 18 rosas – 80,00 €

Las rosas son las protagonistas

El color seguirá siendo rojo, aunque el tono concreto puede variar ligeramente de una producción a otra. Hay rosas de un rojo más vivo, otras más oscuro, algunas con un punto más aterciopelado o profundo. La flor natural no sale de una impresora y La Señora tampoco quiere tratarla como si lo hiciera.

Se confecciona cuando entra tu pedido

Las rosas se acompañan de verdes y flores secundarias elegidas en el momento de confeccionar el ramo. Normalmente pueden aparecer paniculata, limonium, siemprevivas u otras flores que hayan llegado ese día a nuestra casa y que acompañen bien a la rosa sin quitarle protagonismo. Ese relleno no se elige al hacer el pedido.

A La Señora Flores la flor llega continuamente desde Holanda a través de diferentes proveedores. Eso permite trabajar con la flor que está en su mejor momento, no con un catálogo cerrado durante semanas. Y con las rosas esto se nota especialmente. Una variedad puede llegar estupenda una semana y otra no tener la misma frescura, apertura o calidad.

Mantener una referencia concreta solamente porque aparece escrita en una ficha acabaría obligando alguna vez a utilizar una rosa que La Señora no pondría en un ramo si tuviera otra mejor delante. Aquí se hace al revés. Primero se mira la flor. Después se hace el ramo. La rosa roja es intocable, pero las variedades concretas de relleno y los verdes pueden cambiar.

Siempre respetando el número de rosas que has comprado, la tonalidad roja, el volumen, la personalidad del ramo y el valor de lo que has pagado. Cada ramo se confecciona en el momento de recibir el pedido. La Señora escoge las rosas, prepara los tallos, mira qué verdes están mejor ese día y decide cuánto acompañamiento necesita la composición.

Un ramo de seis rosas no necesita exactamente lo mismo que uno de dieciocho. Tampoco dos partidas de rosas tienen siempre el mismo tamaño o apertura. Por eso el trabajo se termina de decidir cuando la flor está encima de la mesa. Si después de realizar el pedido quieres pedir alguna flor secundaria concreta, puedes escribir o llamar a La Señora Flores.

Si está ese día en nuestra casa y queda bien junto a las rosas, se intentará incluir.

Sobre la fotografía

La fotografía sirve como referencia del estilo, el volumen y la apariencia general del ramo. Tu ramo puede presentar pequeñas diferencias respecto a la imagen. Las rosas pueden tener un rojo algo más claro u oscuro, una apertura diferente o un tamaño ligeramente distinto dependiendo de la producción.

Los verdes y las flores secundarias también pueden cambiar. Lo que no cambia es lo que has comprado: rosas rojas en la cantidad elegida, acompañadas y confeccionadas expresamente para tu pedido. La Señora no busca copiar una fotografía flor por flor.

Busca que el ramo que salga de nuestra casa ese día esté bien hecho, tenga buena flor y respete siempre el valor de lo que has pagado. El ramo viajará protegido dentro de una caja de buena calidad, preparada para que llegue a casa en las mejores condiciones posibles. Y las flores de La Señora Flores nunca irán envueltas en plástico.

Cuando tu ramo llegue a casa

  • Las rosas tienen tallos leñosos y necesitan mucha agua.
  • Nada más recibir el ramo, dale un buen corte a los tallos y colócalo en un jarrón con la mayor cantidad de agua posible.
  • Cuanta mejor hidratación tengan desde el principio, mejor responderán.
  • Ponlas en un lugar fresco de casa, lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor.
  • Cambia el agua todos los días y renueva el corte de los tallos aproximadamente cada dos días.
  • Mantén también el jarrón limpio para que el agua se conserve en buenas condiciones.

Parece poca cosa, pero una rosa bien hidratada desde que llega a casa dura muchísimo mejor que una rosa olvidada tres días en la misma agua.